El temblor que nadie quiso ver
Aurelia y el grupo descubren que el santuario no está vacío: algo antiguo los observa desde las grietas del ciclo
Los maestros anuncian que las pruebas comenzarán en una hora.
Pero el suelo vibra bajo los pies de Arion, como un corazón acelerado.
Eldros, el mentor, aparece entre sombras.
Lo mira con una mezcla de miedo y resignación.
“Si ya lo escuchaste… no podrás detenerlo.”
Arion intenta preguntar, pero Eldros se aleja sin responder.
La grieta en el aire se expande.
Un susurro atraviesa la sala, helando la piel de todos los rechazados.
Lira murmura:
“Esto no es parte de las pruebas.”
Kael aprieta la empuñadura de su arma.
El eco estalla dentro del pecho de Arion.
La misión acaba de elegirlos.
Les guste o no.




