SpinOff 11 final
Final: El consejo del hada guardiana
Los cuatro se reunieron en el parque donde todo había comenzado. Era de noche, y el cielo estaba despejado, lleno de estrellas que parecían más cercanas de lo habitual. Las hadas flotaban alrededor de ellos, formando un círculo perfecto de luz.
Ren, Lina, Yume y Sora se miraron, sintiendo que algo importante estaba por suceder.
El aire vibró.
Las hadas se elevaron, brillando con una intensidad que nunca habían mostrado.
Una figura luminosa apareció en el centro del círculo: el hada guardiana mayor, más grande, más antigua, más serena. Sus alas parecían hechas de fragmentos de amanecer.
Los cuatro se inclinaron, no por obligación, sino por respeto profundo.
La guardiana habló sin palabras, transmitiendo un mensaje directo al corazón:
“No regresarán al otro mundo.
No porque no puedan,
sino porque ya no lo necesitan.”
Ren sintió un peso liberarse.
Lina sintió que su pecho se abría.
Yume sintió que algo florecía.
Sora sintió que un eco antiguo se alineaba.
La guardiana continuó:
“El puente sigue vivo en ustedes.
La luz no es un lugar.
Es una forma de vivir.”
Las hadas pequeñas giraron alrededor de la guardiana, como si celebraran ese entendimiento.
Luego, la guardiana extendió una mano luminosa hacia cada uno:
A Ren: “Sigue avanzando.”
A Lina: “Confía en tu verdad.”
A Yume: “No apagues tu alegría.”
A Sora: “Escucha. Siempre has sabido cómo.”
La luz comenzó a desvanecerse.
Las hadas pequeñas se acercaron a sus humanos, tocándolos suavemente, como un último abrazo.
Y entonces, la guardiana desapareció.
Las hadas se elevaron una última vez…
y se disolvieron en el cielo nocturno, como estrellas que regresan a su origen.
Los cuatro se quedaron en silencio.
No había tristeza.
Solo una calma profunda.
La luz no se había ido.
Vivía en ellos.
Y mientras caminaban juntos hacia la ciudad, supieron que ese final…
era también un comienzo.




