SpimOff 10
Capítulo: Lina y Yume: Entre risas, dudas y luz
Lina y Yume se encontraron en el departamento de esta última para una tarde tranquila. Yume había preparado té y galletas, y el ambiente estaba lleno de aromas dulces y luz cálida. Sus hadas flotaban cerca: la de Lina, elegante y precisa; la de Yume, inquieta y juguetona.
—Te ves distinta —dijo Yume, observando a Lina mientras se acomodaban en el sofá.
—¿Distinta cómo?
—Más… tú —respondió Yume, sonriendo.
Lina se sonrojó. El hada sobre su hombro vibró con un brillo orgulloso.
Hablaron de todo: del trabajo, de Ren, de Sora, de la vida adulta que a veces parecía demasiado grande. Yume confesó que había vuelto a tocar música, y Lina le pidió que le mostrara algo. Yume tomó la guitarra, y el hada se posó en la cabeza del instrumento, como si lo bendijera. La melodía llenó la habitación, suave y luminosa.
—Siempre fuiste increíble —dijo Lina, con una sinceridad que sorprendió a ambas.
Yume bajó la mirada, emocionada.
En un momento, Yume se levantó para buscar algo en la cocina y dejó caer una caja llena de utensilios. El ruido fue estruendoso.
—¡Ay no! —exclamó.
El hada de Yume descendió rápidamente, tocó la caja, y los utensilios se acomodaron solos, como si una mano invisible los ordenara.
Lina rió.
—Tu hada es un caos adorable.
—Lo sé —respondió Yume, riendo también.
Luego hablaron de sus miedos.
Lina confesó que aún dudaba de sí misma.
Yume admitió que temía volver a enamorarse.
Las hadas se acercaron entre sí, flotando en un pequeño círculo de luz, como si compartieran la carga.
—Creo que estamos creciendo —dijo Yume.
—Creo que sí —respondió Lina.
Cuando se despidieron, las hadas formaron un pequeño arco luminoso sobre ellas.
Era un gesto suave, casi maternal.
Ambas sintieron que algo dentro de ellas se había acomodado.
Como si la vida adulta, por un momento, hubiera dejado de pesar.




