El sendero que respira promesas
El puente revela un camino vivo, que palpita con las decisiones del grupo. Cada paso es una promesa, y cada promesa, un riesgo.
La luna iluminaba el valle.
Frente a ellos apareció un puente de luz.
La criatura guía habló:
—Cruzarlo significa elegir. Regresar… o quedarse.
El silencio fue insoportable.
Sora miró el puente con nostalgia.
—Quiero volver… extraño mi cama.
Yume bajó la cabeza, con lágrimas.
—¿Y si nos olvidamos de todo esto?
Lina miró el puente, indecisa.
Su corazón latía con fuerza.
Ren permanecía en silencio.
El puente vibraba, esperando su decisión.
Las estrellas brillaban intensamente.
El viento soplaba, llevando un murmullo.
—No importa el mundo —dijo Ren.
—Lo que importa es que cumplamos la promesa.
Lina lo miró, sorprendida.
Sus ojos se encontraron.
Ella asintió, con una sonrisa tímida.
Sora suspiró.
—Bueno… supongo que no puedo perderme la secuela.
Yume secó sus lágrimas.
—Entonces… lo cruzaremos juntos.
El puente brilló con más fuerza.
Cada paso resonaba como un latido.
El destino los esperaba al otro lado.




