表示調整
閉じる
挿絵表示切替ボタン
▼配色
▼行間
▼文字サイズ
▼メニューバー
×閉じる

ブックマークに追加しました

設定
0/400
設定を保存しました
エラーが発生しました
※文字以内
ブックマークを解除しました。

エラーが発生しました。

エラーの原因がわからない場合はヘルプセンターをご確認ください。

ブックマーク機能を使うにはログインしてください。
「失われた王国の匠」 (Ushinawareta Ōkoku no Takumi — El Artesano del Reino Perdido)  作者: KurodaRei
1.「無名の匠」 El Artesano Sin Nombre

この作品ページにはなろうチアーズプログラム参加に伴う広告が設置されています。詳細はこちら

5/8

5: 偵察 (La Exploración)

El amanecer llegó envuelto en una neblina espesa.

Desde lo alto del puesto de observación, Hina recorría el bosque con la mirada. No había señales claras de movimiento, pero eso no la tranquilizaba. Demasiado silencio. Demasiado limpio.

Abajo, en el interior de la base, Takumi apenas podía mantenerse en pie. Había pasado la noche en vela, recuperando fuerzas poco a poco. Cada vez que cerraba los ojos, sentía el peso de la estructura que había creado, como si aún estuviera conectado a ella.

—Sigues vivo —dijo Hina al bajar—. Buena señal.

Takumi esbozó una sonrisa cansada.

—Si me vuelvo a desplomar, arrástrame a la sombra.

Hina no respondió, pero su expresión se suavizó.

—Raigen no ha vuelto —dijo—. Eso significa que está preparando algo. O que está observando.

Takumi frunció el ceño.

—Entonces tenemos que adelantarnos.

El anciano de la aldea se unió a ellos.

—Con respeto, Takumi-dono… no podemos permitirnos salir todos. Si la base queda vacía…

—No saldremos todos —interrumpió Takumi—. Solo lo necesario.

Miró a Hina.

—Quiero ver qué hay alrededor. Recursos. Caminos. Posibles rutas de ataque.

Hina asintió sin dudarlo.

—Exploración corta. Sin combate innecesario.

El bosque exterior

Avanzaron entre los árboles con pasos medidos. Hina iba delante, moviéndose como si el bosque la aceptara. Takumi la seguía, observando el terreno con otros ojos.

Raíces expuestas.

Pendientes suaves.

Zonas donde el suelo era demasiado blando.

Todo era información.

—Aquí —susurró Takumi señalando un claro—. Si vienen en grupo, pasarán por ahí. El terreno obliga.

Hina lo miró de reojo.

—No piensas como un civil.

—Tampoco como un guerrero —respondió—. Pienso como alguien que construye… y destruye caminos.

Siguieron avanzando hasta que Hina levantó el puño.

Se agacharon.

En el suelo había huellas recientes. Botas. No animales.

—Tres. No. Cuatro personas —murmuró ella—. Y no van cargados.

Takumi tragó saliva.

—¿Exploradores?

—O cazadores.

Un sonido metálico leve resonó más adelante.

Se acercaron con cuidado hasta verlos.

Cuatro hombres del Gremio Diente de Hierro inspeccionaban una colina cercana. Uno de ellos dibujaba marcas en un pergamino. Otro golpeaba el suelo con la empuñadura de su arma, probando la dureza.

—Están midiendo el terreno —susurró Takumi—. Quieren saber dónde montar algo grande.

Hina tensó el arco.

—Puedo eliminarlos ahora.

Takumi negó lentamente.

—Si desaparecen, sabrán que los vimos. Si vuelven… pensarán que aún no estamos preparados.

Hina lo observó unos segundos.

—Estás aprendiendo rápido.

Takumi cerró los ojos un instante.

Visualizó.

No una muralla.

No una base.

Algo pequeño.

Sutil.

Cuando los abrió, tocó el suelo.

A unos metros de los exploradores, una sección del terreno cedió ligeramente, apenas perceptible. Uno de los hombres dio un paso y resbaló, cayendo torpemente.

—¡Cuidado! —gritó otro.

Nada grave.

Nada sospechoso.

Pero suficiente.

—El terreno es inestable —dijo uno de ellos—. No es buen sitio.

Recogieron sus cosas y se marcharon.

Takumi soltó el aire que estaba conteniendo.

—Eso… —dijo Hina— ha sido inteligente.

—No puedo ganar peleas —respondió él—. Pero puedo decidir dónde ocurren.

Decisiones

De regreso a la base, Takumi no dejó de pensar.

Exploradores.

Mapas.

Tiempo limitado.

—Tenemos que expandir —dijo al llegar—. No en tamaño. En control.

El anciano lo escuchaba con atención.

—Caminos falsos. Zonas de paso reforzadas. Lugares donde solo nosotros podamos movernos bien.

Hina cruzó los brazos.

—Estás hablando de convertir el bosque en tu aliado.

Takumi asintió.

—No quiero una fortaleza rodeada de enemigos. Quiero un territorio que nos proteja sin que se note.

El viento movió las copas de los árboles alrededor de la base.

Por primera vez, no parecía una amenaza.

Parecía una advertencia.

Y en algún lugar del bosque, Raigen empezó a comprender que aquella aldea no iba a caer con una simple incursión.

評価をするにはログインしてください。
ブックマークに追加
ブックマーク機能を使うにはログインしてください。
― 新着の感想 ―
このエピソードに感想はまだ書かれていません。
感想一覧
+注意+

特に記載なき場合、掲載されている作品はすべてフィクションであり実在の人物・団体等とは一切関係ありません。
特に記載なき場合、掲載されている作品の著作権は作者にあります(一部作品除く)。
作者以外の方による作品の引用を超える無断転載は禁止しており、行った場合、著作権法の違反となります。

↑ページトップへ