Capítulo 91: Investigando casos
En un lugar de París, un hombre perteneciente a las fuerzas especiales francesas estaría investigando pequeños fragmentos del combate que tuvieron los cazadores. Antes que nada, se debe aclarar que este hombre es un cazador, un sujeto de mirada fría y tranquila, con una piel de tonos pálidos y una altura que fácil podría ser del tamaño un gran pilar. Sin embargo, se especializa en misiones de sigilo y en el trabajo entre sombras, lo que, si bien se puede considerar como una habilidad de rango S, no es tan adecuada para un combate directo.
- Parece que Jimson estuvo aquí – se decía así mismo, mientras se levantaba de una posición en cuclillas, donde andaba viendo rastros de lo que parecía un tipo de mana corrompido.
Revisaría a sus alrededores, mientras buscaba pistas. Tras acercarse a una pared de piedra, notaría que está estaba rara, pues atravesaba los cráneos de un hueco, como si hubiera sido superpuesta. Rápido movería todo a su alrededor, desde cadáveres, hasta estantes. Para luego mover la pared como si fuera una puerta deslizante. Antes de entrar, sentiría una gran energía saliendo de ahí. El tan solo olerla, sería sumamente sofocante. Pero por extraño que parezca, había algo que iluminaba todo.
- Ordenes de no involucrarse con seres divinos – mencionaría en voz baja, mientras veía pilas de escritos en idiomas antiguos, como el Galo.
Lo increíble de todo vendría de lo que muchos de estos dirían, planes de atrapar a los seres divinos e invocar a seres corruptos como nuevos gobernadores del mundo, a cambio de dejarles el control del mundo. Y otros planes de evitar el renacimiento de un “enviado divino” de sumo poder para poder cumplir sus planes.
Tras guardar la información en su bolsillo, sería atacado repentinamente por el hombro. Un sujeto con una mitra se pondría tras de él, mientras sus ojos se iluminaban en un matiz brillante oscuro. Que expulsaba pequeños rayos de energía oscura, que al contenerlos en sus dedos saldrían disparados. Aquel joven cazador francés, con suma velocidad comenzaría a esquivar los ataques que recibía de manera constante mientras intentaba huir. Mientras aquel extraño sujeto solo gritaba cosas casi inaudibles.
- ¡¿Sabes lo… que han hecho?! – le decía de manera desesperada, mientras o veía huir.
Entre esto, le alcanza a atinar un golpe en la rodilla y otro en el oído, lo que lo dejaba sordo unos momentos mientras lograba salir del lugar. Al mismo tiempo soltaba un respiro mientras sostenía los papeles. A lo lejos solo alcanzaría a escuchar una voz que decía algo similar a “Por su culpa, ahora el vendrá más rápido y no tendremos salvación”.
- Creo que es momento de entregar está información.




