Capítulo 89: Entrando a la bolsa
“Corea está a punto de formar de parte de una nueva etapa, si bien es cierto que ya pertenecíamos a lo que sería parte de los grandes conglomerados económicos, mayormente era por nuestra cultura y reciente popularidad en la industria del entretenimiento...” mencionaba una reportera en la televisión, mientras Jee estaba empacando cosas en su viejo apartamento.
En eso llega Thomas con sumo entusiasmo para traer las buenas nuevas, sin embargo, Jee muy y apenas celebraría. Este se le acercaría para ver porque no tendría tanto entusiasmo, pero ella con una sonrisa tranquila y su pulgar, señalaría todo detrás suyo. Para eso Jee estaba usando un conjunto cómodo con una pañoleta en la cabeza por el sudor.
Cuando Thomas le intento ayudar con las cajas, ella simplemente observaría como se le complicaría a este levantaras. A lo que esta, miraría con orgullo a Thomas, mientras sudaba y con una expresión de desesperanza, no lograba levantar las cajas. Enseguida, le pondría la mano en el hombro y le daría una señal para no preocuparse, para enseguida cargar las cajas con suma facilidad afuera del departamento. Lo que este no sabía, era que ella estaba usando unos guantes que le aumentaban la fuerza, solo para lastimarle el ego.
Mientras terminaba de subir todo, recibiría una llamada. El número decía María Slora, extrañada, contestaría. Pero al teléfono saldría la voz de una persona mayor, un tanto tosca y profunda. Le daría las gracias por llevarse bien con su hija y haber aceptado hacer negocios con ella. Simplemente Jee aceptaría las palabras con gratitud, y agradecía el haber podido tener una conversación a profundidad hace unos días.
En eso, le preguntaría si le gusto la sorpresa, Jee contestaría entusiasmada que sí, aunque ya sabía de ello desde mucho tiempo antes. Tras concluir las conversaciones, colgaría, mientras se escuchaba de fondo la voz de la pequeña María preguntándole a su abuelo si solo había hecho la llamada y no revisado nada más. Después de unas cuantas sonrisas entre Jee y Thomas, partirían en el auto, el cual tendría anclado un pequeño camper con lo que habían cargado. El auto era hermoso, pero supongo que debe contener algún material especial para poder llevar aquella carga.
Mientras iban entre las calles de Seúl, Jung Hyung le marcaría a tomas para felicitarlos, sin embargo, mientras Thomas hablaba en el asiento de copiloto. Jee solo oiría con un super oído como ese hablaba felizmente, para luego terminar diciendo cosas hermosas de su hija, mientras exactamente enfrente aparecía un anuncio publicitario con el rostro de Hyung, lo que hacía que Jee solo apretará el volante con fuerza, mientras su lindo acompañante colgaba con algo de miedo.
Ahora, con más calma, Thomas abriría la computadora, se metería a la bolsa de valores americana y apreciaría como repentinamente comenzaban a tomar tanto peso. Tornando un rostro de demasiada impresión.




