Capítulo 88: Reunión de jefes
En lo que parecían grandes pasillo en una gran fortaleza francesa del medievo, se reunirían diversos cazadores. Junto a ellos, yacían la mayoría de los más importantes del mundo.
- Es sorprendente que estemos los 11 y todos los mejores reunidos aquí, oh bueno, con excepción “Chelovek”. Lo cuál es raro, porque le gusta llamar la atención – decía con orgullo e intrépidamente el argentino, mientras salía entre las sombras, como si estuviera esperando la llegada de todos para hacer su entrada triunfal. Pues sabía orgullosamente que era el segundo mejor en esa sala.
- Caya chico, sino somos tú feria de circo – mencionaba una mujer imponente mientras se colocaba en su espalda sin que él se diera cuenta, tomándolo por sorpresa. Ella era de gran altura y piel tan oscura y hermosa como lirios oscuros.
- Lo que realmente es sorprendente, es que viniera Li Huan – mencionaba el inglés, mientras hacía una expresión de extrañeza.
Sin embargo, fuera del inglés, que le gustaba hacer bromas, nadie se atrevía a realizar ese tipo de preguntas a aquella mujer de 1’60. La cuál no solo se podía considerar imponente, mucho más que aquella mujer de lirio oscuro, sino que incluso la mayoría se podría decir que le tenía más miedo que respeto. No por nada era la número uno.
Sin tener información concisa de su origen, solo se conocía que podría ser alguien más allá de un nivel de “maestro divino” y que regularmente se encarga de las mazmorras más complicadas de acceder en gran parte de Asia.
- Yo la invite – mencionaba Francisco mientras se tocaba la nuca, dando entender que no se estaba enterando de lo que sucedía. Mientras todos volteaban nerviosos a ver a Li con una expresión que los aterrorizaba.
- Efectivamente William, si Francisco no me hubiera dicho que era algo urgente, habría permanecido en los picos montañosos entrenando. Pero tuve que dejar a los clanes a cargo de mi trabajo. – terminaba de decir con una tan helada acompañada de una sonrisa de molestia, que dejaba al inglés petrificado. Tras esto, ella ya solo se limitaría a escuchar mientras guardaba su distancia.
- Bueno, finalmente demos cabida a la reunión para hablar sobre la amenaza que nos acompaña – comenzaba William, mientras juntaba las manos y les hablaba a todos. – Durante nuestra incursión a las catacumbas, tuvimos un enfrentamiento contra lo que parecía ser una secta de gente de enorme poder con un afín oscuro y sagrado. Al final termino en nuestra victoria y mucha información importante que deben saber; sin embargo, termino con varios decesos, hospitalizados y la primer ministro en coma.




