Capítulo 83: Reencuentro fortuito
La brisa pegaba en el rostro de Hyung, tras llegar al aeropuerto de Seúl. Con una lanza envuelta en una mano y la maleta en otro, comenzaba a caminar entre los alrededores. Una mirada más cálida hacían resplandecer aquel rostro que ya había dejado el alcohol, haciendo que se viera como un joven adulto y no aparentará los casi 60.
Al salir del lugar, una horda de reporteros lo interceptaron. El solamente los saludo, pues muchos esperaban su llegada, ya que, a pesar de no ser noticia nacional, era noticia internacional, y muchos deseaban información del cazador coreano que salió de la nada y haciéndose de logros.
- Aquí a quien deberían celebrar es a mi hija por vencer a una gran mafia y estar con un negocio en crecimiento
- Señor, señor, si usted nunca lo hubiera dicho, no sabríamos que son familia, dígame “¿está entusiasmado de volver a verla?”
- Por supuesto, así que, si me disculpan, vamos a buscarla.
[…]
Al mismo tiempo, Jee estaría afuera de un gran edificio mientras usaba gafas de sol, tenía una paleta y mantenía una sombrilla para cubrirse del sol.
- Esto se siento horrible y abrazador, de haber sabido que sería así, hubiera escogido otro día para la inauguración del edificio.
- ¿De qué habla señorita Jee? Pensé que era el día perfecto para la inauguración debido al clima soleado.
- Me acaba de marcar Francisco, que mandemos la mayor cantidad de armas de “rango A” a la cede mundial. Y que… - terminaba de hablar Jee, mientras se le nublaba la vista con pista de algo de incomodidad.
- ¿Qué sucede señorita…? – para antes de que terminará Thomas, serían interrumpidos abruptamente por un acompañante.
- ¡HIJA QUERIDA! – se escuchaba a lo lejos, mientras aquel Hyung que Jee recordaba con algo de incomodidad se acercaba con gran entusiasmo.
Pero sin que nadie se diera cuenta, está se acercaría a gran velocidad a él, mientras sus pupilas se hacían pequeñas y frías. Para luego tumbarlo de un derechazo, el cual le había dado directo en el rostro.




