Capítulo 8: Entrevista laboral
- Demonios, no sé por qué le seguimos vendiendo a estos tipos - decía en voz baja mientras se rascaba la cabeza. Y así mientras se alejaba lentamente el tipo la veía por una ventanilla
Cruzo corriendo a la estación y con su portafolio en manos. Y tomo el primer tren al centro de la ciudad. Agarro el teléfono, mientras marcaba a la oficina “sí, sí, estoy de acuerdo” se escuchaba nada más mientras iba saliendo, corriendo a la oficina. Choco con un tipo, con el cual se molestó, pero su prisa no le hizo fijarse quien era.
Tras llegar a la empresa a paso resonante, y tacón insinuante. Paso a su oficina, y a un tipo de baja estatura en su asiento le entrego el informe que traía. Enseguida tomo una toalla, y con una mirada fría se limpió el sudor. Solo para enseguida, voltear y pedir últimos reportes, sin embargo, la respuesta le sería una molestia.
- Señorita Jung, el señor Thomas llegó temprano lo dejamos entrar en la recepción - decía aquel hombre insípido.
- Por el amor de dios, gracias por avisarme, pero eso hubieras dicho en cuanto llegue.
- Una disculpa jefa, es que creí que no podría decirle nada.
- No tienes porqué disculparte, solo recuerda avisarme para la otra ¿ok? - decía intranquilamente solo para enseguida ir a la recepción.
Sirviendo un vaso con agua antes de entrar, procedió a tomar rápido mientras se tomaba el hueso nasal para calmarse un poco. Parpadeo lentamente y miro a su oficina.
- Ok, podemos continuar - prosiguió al mismo tiempo que abría la puerta con gran precipitación, - Thomas Doherty, veo que llegas temprano a la entrevista, pásale a mi oficina, ahí te haré la entrevista.
- Claro señorita, mu…mu…muchísimas gracias, soy Thomas.
- No te pongas nervioso y menos informal. Tampoco es que seamos una gran empresa, tú solo pasa, adelante, adelante. Siéntete como en tu hogar, toma asiento por favor.
- Sí, muchas gracias.
- Antes de empezar la entrevista ¿deseas un poco de agua?, aún faltan 10 minutos antes de la entrevista. Dicen que la mejor manera en la que el entrevistador puede ayudar al entrevistado es rompiendo la tensión - terminaba de decir, mientras finalmente le acercaba el vaso.
- Tienes razón, tienes razón - terminaba de decir mientras sonreía y tomaba el vaso con agua.




