Capítulo 74: Retirada momentánea
- Muchas gracias por aceptar pasar el rato con mi hija.
- No es nada cazador Francisco – decía Jee con una reverencia de respeto, - el placer fue totalmente nuestro. Me encantaría poder encontrarla más seguido.
- Escuchaste bebé, ella aceptará volver a verte.
- Si escuche papá.
- Ay mi algodón de azúcar. Repito nuevamente, muchas gracias cazadora. Y a usted también señor Thomas, no miento cuando digo que es una persona agradable. Bueno, hasta aquí es todo, como saben tenemos que retirarnos, a lo que escuché se puso de acuerdo en algo con mi hija, no digan nada, pero dejaré que ella y sus abuelos se hagan cargo de ello, pues lo de ella es suyo y lo mío también, ¿verdad pequeña? - apenadamente María asintió, para luego quedarse dormida en los hombros de su papá. Tras ello, Francisco se despediría con entusiasmo mientras llevaba en sus hombros a María. Mientras tanto Jee miraría a Thomas, el cuál tendría una expresión de tranquilidad, algo que no había visto Jee en tiempo.
- ¿Todo bien cariño?
- Creó que debo hablar con mi padre.
- Comprendo – decía Jee mientras sacaba algo parecido a un cigarrillo.
- ¡Jee! Pensé que ya no iba a fumar.
- Idiota, es de chocolate, pensé que te habías percatado que reemplacé las cosas.
- Por cierto, ¿por qué suspira?
- ¿Te diste cuenta? Uff, pensé que había disimulado bien. Pues la verdad ahora tendremos mucho trabajo debido a esa mocosa, así que no sé qué hacer.
- Delegue cosas y crea nuevos departamentos.
- Es algo que veré con los directivos en los próximos meses de abril, si todo sale bien, vamos a tener que abrir la planta de Italia y a lo mejor dos en América
- ¿Entonces salimos a cenar?
- ¿Te estabas aguantando eh? – mencionaba mientras comenzaban a caminar a lo largo de los pasillos,




