Capítulo 6: Dayana
- Señorita Jung, entrega el reporte de ventas de este mes - se escuchaba una voz seria con un tono un tanto errático.
- Señor Bae, desde mi punto de vista, el departamento de finanzas y el de compras han estado haciendo un terrible trabajo.
- Dije que entregaras tu reporte de ventas, no que te quejarás de ello, tú deber es poder vender lo que ellos compran no sugerir que deben comprar.
- Disculpe las molestias señor, aquí tengo el reporte de ventas, los artículos obtenidos la última vez se vendieron correctamente.
- Ves, te lo dije preciosa - respondía perspicazmente mientras tomaba los papeles junto con un archivo USB.
- Jefe, le sugeriría que dejara de llamarme preciosa por un breve momento.
- Si ese es el caso, te pongo un trato, entrevista al nuevo empleado, es un joven prometedor de Irlanda, al parecer decidió meterse en esta empresa por extrañas razones. Pero si lo convences de quedarse con nosotros, prometo dejar de decirte preciosa.
- Zorro astuto, nomás porque usted lo dice Señor Bae - decía mientras tomaba y ponía su saco, al mismo tiempo que se limpiaba las gafas.
- Perfecto, estará aquí en punto de las 6:30 de la tarde, mientras ve a hacer lo que ibas a hacer.
- Espero me paguen horas extras por esto - decía mientras se retiraba.
- Seguro, no te preocupes por ello, no hay problemas.
Y así como salió, se dirigió directo a un lugar conocido como al gremio de aventureros “Zorros Negros”. Un lugar pequeño al este de Seúl, en la provincia de Gangdong, entre calles estrechas. Mientras lentamente caminaba sintiendo la brisa fresca golpeaba su rostro. Dos perros pasaron entre sus pies, y una simple hoja golpeaba su rostro. Al llegar, a una pequeña casa de arquitectura clásica coreana. Vio un cartel pequeño con el nombre del gremio en él. “Esto debe ser alguna maldita broma” hablo en voz baja. Con el paso de melón, se acercó y toco suavemente la puerta esperando que le abrieran.
- Adelante pasa, esta todo el tiempo abierto - se escuchó de adentro.
- Eso no es tan obvio como debería - termina por decir mientras procedía a entrar.




