Capítulo 59: El despertar de un aficionado
Corriendo contra aquel enorme sujeto, Thomas terminaría usando su habilidad para rosar su cuerpo y resbalarlo, lo que lo dispararía a gran velocidad a la pared. Y como si se pegará a él por un momento para luego caer y pegarse por sí mismo.
- Maldita sea, si fuera tan fácil ya habría ganado – decía Thomas, para sacudirse y volverse a levantar a repetir la misma acción.
Se golpearía tan duro y la sangre comenzaría a frotar de su frente, pese a ello se volvería a levantar y nuevamente seguiría, siendo proyectado esta vez de forma certera contra una parte del hombre de aquel sujeto, atravesándolo este pedazo en el camino y provocando que suelte un grito que zumbaría en toda la habitación. Thomas llegaría contra la pared, y se postraría en está para repetir nuevamente su movimiento.
Nuevamente a base de prueba y error, cada vez empezaría a cometer menos errores, así como a ir más rápido. Cada vez que hacía un movimiento perfecto, el siguiente sería más rápido. De un momento a otro, aquel gran hombre solo recobraría su compostura, mientras empezaba agitar los brazos intentando defenderse.
Al final en una curva, Thomas pisaría mal y tropezaría, girando a una gran velocidad destrozando la pared en el camino. Al levantarse, solo observaría como aquel sujeto ahora parecía una vergüenza frente a lo que había dicho antes.
Thomas terminaría llegando, cojeando de su pierna izquierda, mientras se agarraba un brazo ante él. Dándose cuenta que lo que vio fue una reacción post mortem, ya que el tipo ya no se movía. Rememorar el terror de sus ojos parecía que era lo único que le quedaba. Decidiendo revisarlo, aquel sujeto que terminaba inmóvil ante él decía mucho con lo poco que traía.
- Una billetera con dos fotografías – mencionaba mientras lo hurgaba.
Analizando las fotos, una era de él con aquel líder suyo, esa parecía una foto donde ambos tenían un aspecto más joven, casi de niños. Y la otra era de una mujer joven, de aspecto cálido como la nieve, sin embargo, está fotografía denotaba tener más años de los que aparentaba.
- Lamento que las cosas terminaran así, pero debiste ser consciente de lo que hacían, al menos me fue bien de esto – terminaba de decir, mientras se recargaba de cansancio en el cuerpo de aquel sujeto mientras miraba su ventana de estado.
Ventana la cual decía que había mejorado sus habilidades conforme enfrentamientos, y ahora era rango A bajo el nombre de “El que resbala el destino”
- Carajo, al menos me gustaría saber que significa eso




