Capítulo 50: Amarillista
“Noticia de última hora, intentó de asesinato de la señorita Jung Jee, dueña y empresaria de la empresa en crecimiento de venta de armamento en línea para cazadores” decía el comentarista de la cadena nacional de noticias.
Solo se escuchaba cómo apagaban el televisor
- Malditas noticias amarillistas, pero al final lo destacable no es la nota, si no el estado del que realizo el cometido.
Un día antes…
- ¿Qué fue ese ruido señorita Jee?
- Simple, nuestro amistoso y radiante enemigo. Cuando planeas algo de esta magnitud, lo único que puede provocar a un villano, es la burla.
Jung abriría la puerta de la oficina, y ahí estaría en el suelo un hombre de apariencia joven, pelo blanco y sobre todo cicatrices alrededor del rostro.
- ¿Cómo?, No lo sentí
- Es simple – mencionaba Jee, mientras lo agarraba del rostro. – Es un asesino profesional, no tenía necesidad de hacer mucho para matarme… o eso se supone.
- Y ¿cómo es qué está ahí tirado?
- Veneno paralizante, claro, paralizar un elefante.
- Pero que carajos… Jung…
- Ahora viene la parte divertida…
- ¿Cuál?
- Entregarlo a las autoridades
- Y ¿cómo planea hacerlo?
- No recuerdas lo que dije, “de forma llamativa”




