Capítulo 39: En marcha
Como si de una película fuera. Jee camino con gran frenesí entre pasillo largos y estrechos, mientras como si de su servidor personal se tratase, Thomas iba detrás de ella cargando varios documentos. La noche deslumbraba arduamente su caminata, la cual concluiría con la llegada ante el Tribunal de Justicia de Corea.
La gente miraría a Jee con fuerte recelo y eufuismo sin sentido, mientras el juez golpearía con gran ira su mazo. Toda la sala guardaría silencio, ante uno de los juzgados más esperados de la historia. A lo que el Juez comenzaría.
- Señorita Jung Jee, se le acusa fuertemente de haber estado involucrada en el caso de la destrucción de la zona concéntrica de la ciudad de Seúl. Usted, acepta los cargos por daño a propiedad.
- Antes de aceptarlo, podría decir unas palabras.
- Pero señor juez, como podría permitir a la criminal de hablar- respondía con gran ímpetu un hombre,
- ¡SILENCIO! - enojado ya el juez, le decía a este, el cual pareciese un fiscal, - una disculpa, te cedo la palabra.
- Si observamos bien, yo simplemente estuve ahí para hacer que los daños fueran mínimos. Detener a un criminal de talla mundial implicaba llevarse tras las patas gran parte de Seúl, sin embargo, hice que fuera solo la zona concéntrica.
- Puedo hablar - decía alguien del tribunal.
- Le cedo la palabra - respondía el señor Juez.
- Señorita Jee, puede explicarme si usted pondrá su fortuna y fuerza en beneficio del país.
- Si tuviera que decir algo, sería…
Como si un golpe fuerte llegará de la nada, hacía que Thomas se levantará de golpe de su cama. Observando detenidamente la hora, se daría cuenta de lo anormalmente temprano que era. Yendo al baño, se lavaría la cara y pondría una posición de reflexión profunda sobre la vajilla.
- Espero, que solo sea un sueño - se decía.




