Capítulo 35: Infusión
- Debemos tener cuidado, según esto aún faltan unos cuantos enemigos de mismas proporciones por aparecer - decía Jee, mientras observaba el cuadro de mazmorra que mostraba la cantidad de enemigos para salir de ahí.
Delante de ellos luchaban estos dos sujetos robustos a duras penas, a lo que se acercan Jee y Thomas y les dan una propuesta, aceptando sin dudar, ambos asienten con la cabeza como si supieran que hacer. Corriendo Jee directamente a los sujetos grandes que hacían dispersos, y Thomas encargándose de los chicos.
- Pero mira qué maravilla - decía uno de ellos mientras observaba el cielo y detenía a su compañero herido en su hombro.
La noche paso, y la mazmorra mostraba una señal de final cuando aparecía el último enemigo. Un tipo de bestia orcosa, que se salía del agua y se metía como si fuera parte de está, como si de un nadador o un delfín se tratase.
Rápidamente Jee corría a lanzarle un golpe con su puño, mientras Thomas observaba atónito tremenda locura. Pero ella ya tenía en mente cómo actuar ante este momento. Thomas gritaría entre la lluvia que no lo hiciera, pero una extraña gran sonrisa iluminaría el rostro de Jee, alumbrándose ante un rayo de la noche.
Con un simple salto alcanzaría a la bestia, la cual respondería con su largo brazo, queriendo golpear a Jee. Ambos chocarían los puños, haciendo que una enorme carga de energía aturdiera al enemigo. Enseguida, tomaría aire y se echaría un clavado al agua, ensuciando sus finas prendas.
Thomas se daría cuenta que era el fin, cuando un cuadro apareciese diciendo “mazmorra concluida, se regresará al mundo real en los próximos 30 minutos”. Este gritaría en desesperación el nombre de “Jee” de un lado a otro del muelle. Solo para observar como de entre unas escaleras una silueta humana salía del agua. Si bien se alivió sabiendo que lo más probable es que fuera ella, se asustó pues era una escena un tanto macabra.
- ¿Estás bien? - le preguntaba con enorme preocupación, - ¿cómo lo venciste?
- Tranquilo - decía mientras se recogía el pelo y prendía un cigarrillo, - no crees que es obvio observando el agua.
Asombrado de la espantosa escena, solo veía un mar que brillaba ante la intensidad electrificada de una abismal sobrecarga de energía.
- ¿Cuál es tu verdadero poder, Jee? - decía Thomas, mientras veía aquella sonrisa desaparecer.




