Capítulo 34: Fuera de la ecuación
- Un, dos, tres… puedo percibir un total de cuatro monstruos - decía Jee mientras con sus mandos se apoyaba al suelo y usaba un tipo de ecolocalización.
- Yo me encargo de los tres más débiles, usted del líder.
Corriendo a velocidad, rápidamente esquivo Thomas a un gran monstruo que se ocultaba de entre los contenedores. Un tipo grande como un orco de los narrados en la típica literatura fantasiosa, pero teniendo brazos alargados con grandes garras y soltando un fuertes rugidos.
- Ese debe ser el jefe
- ¿Si puedes con el Jee?
- ¿De qué hablas idiota? Recuerda que mi habilidad es clase S.
- No me puedo negarme ante ello - respondía mientras agachaba la cabeza y seguía adelante, donde vería a tres tipos iguales, pero de mucho menor tamaño.
- Recuerda bien que estos son tan solo el inicio.
Sin más preámbulo, Thomas se abalanzó a uno, el cual pareciese tener una inteligencia menor a la de un niño. Tumbándolo con facilidad, haría qué los otros dos fueran sobre de él; pero con la palabra “desliz”, daría una acrobacia entre el rostro de ambos, mostrando su habilidad como si se resbalara, provocando que estos chocaran sus frentes entre sí. Saliendo de ese problema de manera limpia y elegante.
Mientras tanto Jee, veía como esta gran bestia intentaba abalanzarse sobre de ella, mientras veía como quería agarrarla con sus largos brazos.
- Parece dotado de una pequeña inteligencia - hablaba en voz baja mientras retrocedía con gran maestría, a lo que enseguida se aferró a un tubo y subió resbalándose.
“Perfecto, su peso es su debilidad” pensó Jee, para enseguida pronunciar las palabras “zona de muerte”, con lo que comenzaría a romper con calma pequeñas partes de los contenedores. Esto provocaría que se juntara agua en un lugar donde se resbalaría este gran monstruo y caería encargándose estas partes rotas, y muriendo al instante.
- A veces me da miedo como lo hace lucir con tanta facilidad señorita Jee, mientras yo me esfuerzo en combate cuerpo a cuerpo.
- Querido, es claro que, si lo hubiera necesitado, hubiera preferido pelear.




