Capítulo 23: Indicios de un mañana
- Señor Bae - decía Jung Jee mientras se presentaba con un nuevo traje de negocios dentro de la oficina de su jefe. - Durante mi estancia ahí dentro aprendí a tener un compartimiento dimensional, por lo que…
- La empresa es tuya.
- ¿Qué? - terminaba con la cara perpleja, y el shock más impactante de toda su vida.
- Sabes, nunca tuve hijos, y mi vida la desperdicié en la juventud. Por lo que me gustaría que heredaras toda. Sé que ahora eres rica por la mazmorra, pero aprovecha para usar ese dinero en algo más y no en cursilerías como comprar la empresa.
- ¿Cómo sabía? - respondía mientras sus brazos, en general su cuerpo, colgaba de la impresión.
- Siéntate querida, te contare el porque me encargo de la empresa y lo que sucedió con tus padres, o bueno, lo poco que se.
Sin más preámbulos, se sentaría y observaría atónita al Señor Bae. El cual sacaría una vieja tetera antigua y comenzaría a preparar té de nokcha (una famosa hierba coreana). Este alegremente y con una hermosa maestría pasaría una taza a Jee.
- Aquí tienes. ¿Ahora te preguntarás por qué te doy la empresa?
- Sí, la verdad es que es muy espontaneo.
- Simplemente me di cuenta de muchas cosas. Desde que fundamos la empresa éramos como una familia tus padres y yo. Los conocí un día cualquiera en un café, vi su proyecto, me interesé y desde ahí comenzamos a llevarnos bien. Sin embargo, tras tu herida tu padre empezaría a alejarse de ti, hasta tal punto que tuvo que dejar la empresa y yo me hice cargo de ti. Luego me di cuenta porque nunca tuve hijos, y es porque estaría orgulloso de alguien que nunca fue mi hijo. - Una simple lágrima recorrería el rostro de Jee. Y sin mostrar su rostro, está daría las gracias mientras sonreía tenuemente.
- Veo que aún te cuesta mostrar sus expresiones en público, pero no será problema, no creo que lo sea, por otro lado, que problema ganaste hace poco, espero que ser dueña de aquí te ayude a tener protección contra los gremios de cazadores.
[…]
Después de eso, todos se juntaron tras el llamado del jefe.




