Capítulo 22: Traición
- Ya veo, por tu rostro se todo Thomas. La condena capital en Corea se volvió más fuerte tras la aparición de individuos clase A por doquier hace años.
- Lo siento por ocultarlo Señorita Jung, es solo que…
- Levanta esa mirada, prométeme una cosa, y es que a partir de hoy serás mi mano derecha.
Una lágrima salió del bello rostro angelical de Thomas. Parecía incluso la interpretación de un cuadro del romanticismo. Era tan increíble a simple vista, sin embargo, la expresión frívola de Jee opacaba por completo tremenda vista.
- Pero ¿no me acaba de conocer hace poco Señorita Jee?
- Lo único que pensé ahí dentro fueron en dos personas, una amiga mía y en ti - respondía mientras sentía la mirada avergonzada de Thomas en su nuca. – Por favor no seas así, tú qué harías si tu círculo social fuera tan pequeño como el mío en un lugar así.
- Tienes razón, no lo había pensado de esa forma.
- A parte, tengo que decir que no soy estúpida pues lo haremos bajo un contrato mágico.
- ¿Esas cosas realmente funcionan?
- Obviamente, de hecho, una de mis teorías es que el antiguo Señor Cha firmó uno de estos, sin embargo, se descarta la teoría porque su muerte fue más dolorosa de lo que hubiera sido un incumplimiento por contrato.
- De todos modos, siempre quise seguirte, desde el instante que te conocí.
- Ves, te lo dije ¿no?, a veces das miedo.
- Al igual que usted - respondía mientras sacaba una pluma, y ella una hoja de entre sus prendas.
De inmediato una luz que nadie podría percibir se iluminaria de entre los dos, mostrando nuevas habilidades en sus identificaciones de héroes. Donde Thomas recibiría la habilidad “el segundo al mando” y Jee la de “líder proveniente”.
- Acabo de traicionar mis principios y recibimos un premio a cabo, no es maravilloso - decía Jung mientras una reconfortante sonrisa salía de su rostro.
- Así es - le respondía con otra sonrisa.




