Capítulo 114: Antes de que sea tarde
Mientras el terreno de la batalla se ampliaba, y la gente a lo lejos de la zona del combate solo escuchaba el temblor del combate. Estos dos seres estarían completamente fuera de sí, recibiendo y dando ataques. Demostrando porque Francisco era considerado el mejor tanque de todos y que el mesías que no era un simple mensajero.
Con este tiempo, Jee y Hyung sabían que tenían el tiempo contado. Si no se daban prisa respaldando a su compañero de este combate, Seúl podría desaparecer, y con ello, le darían apertura al mesías para convocar una invasión a escala.
Sin dejar de correr, Hyung calcularía cada tramo al que debería lanzar el escudo cada vez que escuchaba el sonido de un ataque cargado. Y con ello daba oportunidad cada que se daba este momento para poder hacer un ataque con más fuerza que los anteriores. Este patrón seguiría incluso durante varios metros alrededor, haciendo parecer que los movimientos de Francisco lo hicieran volar, cuando solo se estaba moviendo demasiado rápido.
Mientras, Jee estaría preparando el terreno más al norte, donde estaría viendo como llamar la atención del Mesías. Mientras no dejaba del lado el bocadillo de chocolate de su boca. En ese momento, también, a la orilla del sur de Seúl estaría Thomas guiando a la gente para que cada vez se alejaran más de la zona de combate. Dónde muy y apenas se podría observar por el cielo el combate entre rayos y tormentas de un color amarillo brillante.
Sin embargo, durante el combate, el único que se daría cuenta de algo que nadie más veía venir, era que por cada segundo aquel ser se volvía más fuerte. Y pesé a ello, Francisco buscaba adaptarse a su velocidad y fuerza. Dando cada vez golpes más fuertes que se llevaban edificios completos a su paso.
- Todo listo, solo debo de hacer que ambos vengan a pelear rumbo aquí. Así que debo llamar su atención – mencionaba Jee, mientras observaba el combate y a su padre ir de un punto a otro.
Tomaría un comunicador y le hablaría a su papá desde la distancia, el entendiendo la señal, se movería mientras apretaba los dientes debido al dolor en su brazo.
Francisco mientras estaría recibiendo con fervor, los ataques que con cada momento se volvían aún más poderosos. Aquel ser no podía explicarse porque no lograba derribarlo, pesé a que con cada momento se volvía más poderoso.
- Veo que aún no lo entiendes, no te estás volviendo del todo más fuerte, solo estoy recuperando mis fuerzas después de haber recorrido diez mil kilómetros.
- Imposible




