Capítulo 113: Previniendo la guerra santa
Con un brazo quemado, pero aún con fuerzas, Hyung se levantaría y comenzaría a correr. Al mismo tiempo que los portales que parecían abrirse hace un momento a su alrededor, se cerrarían y el mesías recibía el golpe. Esto provocaría que por un instante los ataques del mesías cesarán, con fervor, Francisco lo tomaría y le pasaría el escudo a Hyung.
- Porta el escudo en ese brazo, me ayudarás. Parece que sabes cosas
- Si se abren los portales, de inmediato sufriremos una invasión aquí, debemos prevenir eso derrotándolo.
- Ya veo, entonces me voy adelantando – mencionaba Francisco para luego ser lanzado con fuerza contra un edificio con algo que lo intentaba cortar.
Con una sonrisa, Francisco se sacudiría, para luego regresar a velocidad contra el mesías y golpearlo de tal manera que también lo mandaría lejos. Aquel ser de suma imponencia, mostraría una mirada de desprecio. Con lo cual se abalanzaría contra Francisco mientras realizaba una serie de ataques consecutivos. Recibiendo todos los golpes de frente como si de moscas se tratasen.
- JA, JA, JA, enserio con eso planeas invadir la tierra – mencionaba mientras procuraba llamar su atención. – Vamos Hyung, usa el maldito escudo.
Y como si comenzarán a sincronizarse poco a poco. Francisco intentaría pelear con el mesías a una gran velocidad, recibiendo ambos golpes. Y mientras el mesías se dedicaba a lanzar mayor cantidad de ataques con furia, desde rayos de luz que volaban en direcciones aleatorias para luego ir contra Francisco. Él se dedicaba a lanzar golpes, uno tras otro, con una increíble técnica de box acompañada de movimientos de pies que hacia que se moviera de una posición a otra más larga, a una velocidad cada vez mayor.
A pesar de no poder percibirlos, Hyung sabía que tenía que hacer. Adaptándose a su sincronización para usar todos los reflejos a su disposición y tomar el escudo para repeler los ataques rumbo al mesías, provocando que recibiera los ataques. Corriendo de un punto a otro, con los zapatos que le tomaría a su hija para correr y poder mandar la mayor cantidad de ataques directo al mesías.
Mientras esto sucedía, Jee se levantaría de entre escombros, se pondría el calzado que le había preparado su papá momento previo. Se pondría un tuvo de chocolate en la boca, como si fuera un cigarrillo. Y se sentaría, se pondría unas gafas de sol enfrente de las suyas y se pondría a comenzar a analizar el combate frente a sus ojos.
- Creó que ya sé que debo hacer




