Capítulo 112: Si no fuera por ti
Tras tomar el escudo, Francisco reflejaría el impacto y se posicionaría de tal manera en que el ataque lo reflejaría directo al mesías. Haciendo que este se desconcertará y moviera de posición para no recibir el ataque, esquivándolo por poco.
- Creó que rolaremos este escudo – mencionaba Francisco mientras regresaba el escudo y se movía hacía el mesías.
Mientras Francisco se mueve entre el suelo y las paredes para alcanzar con impulso al Mesías; Hyung se levantaría y comenzaría a correr a cierta velocidad, aunque mucho menor que la de la bestia que había venido ayudarlos. Jee un tanto agitada, se comenzaría a levantar mientras se sacudía. Para comenzar a perseguir a su padre.
En una posición similar a la de las luchas, Francisco se elevaría a tal altura que provocaría que por un momento se perdiera en el aire, para enseguida poner sus brazos en forma de garra y cómo si fuera lucha libre o baloncesto, caería encima del mesías. Golpeándolo en el rostro y provocando que aquel rostro distorsionado se mostrará de manera visible, como si fuera un tipo de la tez más oscura que puedas imaginar, pero en un estado de descomposición se vería con algo de furia mientras caía al suelo.
Aquel momento se volvería un parteaguas, pues aquel ser que no mostraba rastro de expresiones fuertes erradicaría una fuerte furia que se empezaría a reflejar por todos lados. Con una explosión de su rostro visible y de entre los huecos de su cuerpo, emanaría una fuerte energía con la cual soltaría una gran cantidad de rayos. Mientras tanto, casi debajo suyo estaría Hyung con el escudo, recibiendo parte del impacto con el mismo.
- ¡Cuidado que parece que está entrando en una nueva fase! – mencionaba Hyung, mientras avanzaba lentamente.
- Veo que la costumbre de estos tipos nunca cambia – decía Francisco mientras se ponía en un costado de Hyung.
Después de esto, tomaba la posición frontal mientras avanzaba hacia él mientras se cubría solo con los brazos. Caminando lento pero seguro, pesé a estar recibiendo una gran presión frente suyo, lo cual parecía quemarle, pero al mismo tiempo no, porque su piel se estaba recuperando y cubriendo de capas de luz dorada. Tras llegar al frente del mesías, lo tomaría por los brazos con fuerza y le zumbaría un cabezazo. Sin embargo, parecía que había alcanzado una nueva fase, volviéndose ahora un ser completamente deslumbrante, cómo si de un faro de luz se tratase. Al mismo tiempo que sus alas se veían ahora grandes y llamativas. Con una mirada de ira, que destacaba por la única parte de su rostro al descubierto, comenzaría a pronunciar unas palabras en voz baja con la que parecía que comenzarían a abrirse mazmorras, pero antes de ello, con un miedo irracional, Hyung reaccionaría y sacrificaría parte de su brazo para callarle la boca.




