Capítulo 110: Aguantando hasta que lleguen
Mientras Jee corría en simultaneo con Hyung, vería su reloj que notificaba que la ayuda estaba afuera de Seúl. Con una sonrisa, sabiendo que solo tenían que esperar la cantidad de tiempo necesaria en lo que afuera pasaban cinco minutos. Comenzaría a ir hacia enfrente. Hyung la vería preocupado, por lo que la seguiría, a sabiendas de ello, Jee confiaría para ir contra aquel Mesías.
Aquel lanzaría un ataque obvio, dando un paso hacía atrás mientras Hyung daría uno hacía adelante con el escudo, recibiendo el ataque y reflejándolo, mientras Jee intentaría hacer fuerza para detener a Hyung y no irse hacía atrás los dos. Sin embargo, igualmente serían empujados, pero está vez menos lejos debido a la resistencia de ambos combinada, siendo recorridos solo unos metros.
Ante la respuesta, Jee se emocionaría, y pese a la mirada de preocupación de Hyung, este seguiría a su hija. Y en una secuencia a velocidad donde se dedicarían a realizar un ataque, recibir 4, protegerse, huir y volverse acercar. Estarían durante un buen rato. Llegando al punto donde su sincronía tenía que ser cada vez más rápida y precisa, pala lograr seguir haciendo daño con la lanza y no recibir ningún daño por su parte.
Conforme pasaba el tiempo, cada vez seguían con más entusiasmo. A pesar que conforme pasaban los minutos, el agotamiento se volvería cada vez más inminente en el momento donde Hyung tropezaría. Siendo rescatado por Jee, la cual acababa de añadirle ruedas al calzado de velocidad que tenía.
- ¿En qué momento?
- Tú también planeas cosas, no me vengas con el cómo siendo tú hija
En ese momento, con una increíble fuerza, algo golpearía al mesías, el cuál parecía que estaba mejorando al analizar a sus oponentes. El sujeto, voltearía para intentar observar que lo golpeo. Pero no observaría nada y con miedo se agitaría al ver que no sentiría ninguna presencia. Jee en ese instante escupiría sangre mientras tomaba un respiro, se limpiaría de una manera que creería ruda y solo cerraría los ojos mientras hacía respiraciones mas agitadas.
- Es momento de creer en dios, quien pensaría que llegarían antes los tops globales que los militares.
- Te equivocas hija.
- Es un solo top global – terminaba de mencionar mientras una gran espalda aparecería a una gran velocidad enfrente suyo, y mientras les soltaba una sonrisa, daría grandes zancadas para ir de frente contra aquel tipo.




