Cada quien vuelve a su sitio…más o menos
El camino se siente más corto,como si ya supiera dónde termina.
Cada paso parece despedirse en silencio,aunque aún avance.
La marcha guarda un aire de confusión invisible.
El can rueda por el suelo con la pelota, feliz, sin pensar en nada más.
El gato está completamente enredado en el estambre, rodando como un tamal felino.
Ambos están tan ocupados que ni notan a la estampida.
Hamburguesa respira hondo.
Hamburguesa:
Bien… creo que es momento de volver.
Taiyaki:
Sí…antes de que el can se aburra.
Onigiri:
O antes de que el gato se desenrede.
El sushi se estira,elegante pero agotado.
Sushi:
Todos, en fila.
Regresamos a casa.
Cada uno según su estado…físico.
Curry levanta su cuchara como si fuera un bastón de mando.
Curry:
¡Formación gourmet!
La estampida se organiza:
Hamburguesa adelante,aplastado pero funcional.
Taiyaki a su lado, torcido pero orgulloso.
Onigiri recogiendo sus granitos sueltos.
Sushi caminando con dignidad,aunque mareado.
Ramen avanzando con cuidado para no derramar más caldo.
Mochi rebotando suave.
Dango alineados como si fueran escolta.
Pan dulce y melón‑pan caminando como si nada hubiera pasado.
Pocky partido,pero dramático.
Dorayaki zen,como siempre.
Vaso de agua medio lleno,avanzando con equilibrio.
Y los objetos de oficina!
Clip doblado, pero enganchado al pan dulce para no perderse.
Grapadora sin grapas, pero marchando firme.
Regla recta, guiando el camino.
Cinta adhesiva enrollándose a sí misma mientras avanza.
Lápiz afilado, listo para cualquier cosa.
Marcador seco, pero orgulloso de su último dibujo gigante.
Sacapuntas girando de vez en cuando, por costumbre.
Post‑it pegado a la espalda de la hamburguesa como si fuera etiqueta de viaje.
La estampida avanza por el bosque pastel, dejando atrás al can y al gato, cada uno en su propio mundo.
Can (feliz, con la pelota):
¡Pelota! ¡Pelota! ¡Pelota!
Gato (enredado en estambre):
…mío.
La estampida suspira de alivio.
Hamburguesa:
Nunca pensé que vería al gato…así.
Taiyaki:
Ni al can…tan distraído.
Onigiri:
Ni a nosotros…tan vivos.
Sushi sonríe.
Sushi:
Sigamos.
Aún falta llegar a casa.
Y así,con calma pastel,
la estampida continúa su camino,
cada uno regresando a su lugar en el mundo,
según su condición física,emocional y absurda.




