Epílogo
Gracias por acompañar a Aurelia y Seren en esta aventura de descubrimiento
Takara Yume
El reino suspendido entre el tiempo y la memoria comenzaba a desvanecerse.
No como un derrumbe, sino como un suspiro que por fin podía descansar.
Las galerías de luz se apagaban una a una.
Los ecos se acomodaban en silencio.
El Guardián del Futuro cerraba su ojo, satisfecho con una sonrisa
Y en el centro del jardín donde todo terminó, estaban ellos.
Aurelia
Sentía la chispa del eco latiendo dentro de su pecho.
No era un peso.
Era compañía.
¿Estás bien? —preguntó Seren.
Aurelia sonrió,suave,tranquila.
No estoy sola.
Y eso…es suficiente para mi
La chispa respondió con un murmullo cálido:
“Gracias por no olvidarme.”
Seren
Miró el amanecer con una mezcla de alivio y temor.
Nunca pensé que llegaríamos al final —dijo.
Aurelia lo miró de reojo.
Nunca pensamos que empezaríamos.
Seren rió, cansado.
Supongo que así funcionan los destinos que no estaban escritos.
El Eco
No tenía forma, pero su presencia era clara.
Un latido.
Un susurro.
Una promesa cumplida.
“Puedo dormir… porque tú me llevas contigo.”
Aurelia cerró los ojos, dejando que la voz se acomodara en su alma.
El Guardián del Futuro
Su voz resonó como un eco que se apaga.
El ciclo ha sido restaurado.
El futuro…puede descansar.
Por primera vez en mil años,el Guardián sonaba en paz.
El Reino
Las luces se deshicieron en polvo dorado.
Los caminos se cerraron.
Las puertas se sellaron.
El reino no desapareció.
Solo volvió a dormir.
Esperando el próximo milenio.
Esperando el próximo error.
Esperando el próximo milagro.
Aurelia y Seren
Cruzaron el umbral juntos.
No como iniciados.
No como rechazados.
No como héroes.
Sino como dos almas que habían visto el corazón del tiempo…
y habían regresado con vida.
Aurelia respiró hondo.
¿Y ahora?
Seren sonrió.
Ahora…lo que queramos.
La chispa dentro de ella brilló, feliz.
“El futuro…se escribe caminando.”
Aurelia tomó el primer paso.
Seren la siguió.
Y así,sin testigos ni gloria,
terminó la misión de los 1000 años.
No con un estallido.
No con un triunfo.
Sino con dos jóvenes ya no como desconocidos caminando hacia un futuro que,por primera vez,
les pertenecía.
Gracias por creer en nosotros
yo Aurelia, no te fallaré; yo Seren, caminaré a su lado; yo Eco viviré en su luz; y yo Guardián, custodiaré el futuro que despertaste.
iGRACIAS!




