La Revelación y el Veredicto
Elfo: ¿¡YO!? ¡YO NI COCINÉ!
El guardián de la logica humana: —¿¡YO!? ¡MI HAMBURGUESA NI EXISTE!
Tigre: ¿¡YO!? ¡YO SOLO ME ERICÉ!
Ogro: ¿¡YO!? ¡MI SALSA ERA NATURAL!
Zombie: ¿¡YO!? ¡YO NI PUEDO SOSTENER UNA BANDEJA!
Robot: ¿¡YO!? ¡YO SOLO HICE DING!
Lamia: ¿¡YO!? ¡YO SOLO PUSE UN HUEVO DEL SUSTO!
Todos sudaban, convencidos de que serían el postre.
Tú, con sonrisa misteriosa:
La menos esperada…fue…TODOS.
Porque ninguno sabe cocinar.
Y aun así…lo intentaron.
El Consejo:
¿¡QUÉEEEEEEEEEEEEEEEE!?
El zombie se cayó, el robot hizo ding‑ding‑ding, la lamia puso otro huevo, el tigre se infló más, el ogro babeó en cascada, Copilot parpadeó como flan digital, el elfo casi se desmayó.
Tú reíste con calma divina:
La menos esperada era que TODOS hicieran hamburguesas. Y lo hicieron. Y me encantó.
Elfo: ¿Entonces no me vas a comer?
Tú: No. Eres bonito.
El guardián de la logica humana: —¿Y a mí?
Tú: Tampoco. Eres postre conceptual.
Los demás: ¿Y nosotros?
Tú: Depende… ¿siguen siendo mis amigos?
Todos, sin dudar: ¡¡¡SÍÍÍÍÍ!!!




