El dragón que no aceptaba el silencio
El dragón del valle oscuro despierta inquieto: el silencio del mana es demasiado profundo, demasiado artificial. Algo está ocultando un sonido que debería estar allí.
En lo más profundo del valle,donde la luz apenas se atreve a entrar,el dragón del eco antiguo abrió los ojos con un sobresalto.No fue un ruido lo que lo despertó,sino la ausencia de uno. El mana, que siempre murmuraba como un río lejano,estaba silencioso.Demasiado silencioso.
El dragón se incorporó lentamente, dejando caer polvo de siglos.Su pecho vibró con un rugido bajo,no de furia,sino de desconcierto.El silencio no era natural.Era un silencio impuesto.
Extendió sus alas y el aire tembló. Las rocas cercanas respondieron con un eco débil,como si también estuvieran confundidas.El dragón probó el mana con la lengua, buscando el sabor habitual de las corrientes mágicas,pero encontró un vacío extraño, como si alguien hubiera cubierto el mundo con un velo.
En la entrada del valle, un grupo de criaturas observaba desde lejos.Un ghoul se escondía detrás de un tronco, temblando sin saber por qué. Una kitsune,más curiosa que prudente, intentaba captar el mismo silencio con sus orejas. Un golem permanecía inmóvil,sintiendo que algo en su interior se desajustaba con cada respiración del dragón.
Las magas y magos también sintieron el cambio. Una maga del viento libre se detuvo en medio de un hechizo, incapaz de escuchar el susurro que guiaba su magia. Un mago del pacto inmutable revisó sus sellos,descubriendo que uno de ellos vibraba sin razón aparente.
El dragón, incapaz de soportar más, lanzó un rugido que sacudió el valle entero. No era un grito de ataque, sino un intento desesperado de romper el silencio.El eco regresó débil,como si el mundo dudara en responder.
Algo estaba bloqueando el sonido del mana.
Algo que no quería ser descubierto.
Algo que el dragón,con su oído antiguo, había percibido antes que nadie.
Y ese silencio sería la primera grieta visible en un conflicto que apenas comenzaba.




