La maga que escuchaba demasiado
Una maga descubre que puede oír el murmullo del mana alterado, pero lo que escucha no son palabras: son advertencias, recuerdos y decisiones que aún no han ocurrido.
La maga del viento libre despertó con un zumbido suave detrás de los oídos, como si alguien soplara desde dentro de su cabeza.Al principio pensó que era un residuo del cambio del mana,pero pronto comprendió que no era un sonido: era un mensaje.
El mana hablaba.
O algo dentro de él.
Cada vez que cerraba los ojos, escuchaba murmullos superpuestos: risas de criaturas que no conocía,pasos que no habían ocurrido, pactos que aún no se habían firmado. Era como si el mundo estuviera recordando cosas que todavía no habían pasado.
Intentó ignorarlo,pero los susurros se intensificaron.
Le hablaban de sombras que querían caminar solas.
De dragones inquietos.
De ghouls que perderían su forma.
De magos que romperían reglas sin querer.
La maga decidió buscar respuestas en el bosque, donde el mana fluía más libre. Allí encontró a un espíritu del caos que la observó con ojos brillantes.
Tú escuchas demasiado le dijo,sin mover la boca.El mana no está acostumbrado a que alguien lo oiga tan claro.
Ella quiso preguntar qué significaba, pero el espíritu ya había cambiado de forma, convirtiéndose en una nube de pétalos que se dispersó entre los árboles.
Más adelante, un golem la detuvo.
El mundo está inquieto—dijo con voz grave.Si escuchas, no repitas.Si repites, no creas. Si creas,no controles.
La maga no entendió nada, pero anotó cada frase en su cuaderno.
Al caer la tarde, los murmullos se transformaron en un solo sonido: un latido profundo,como si el mundo respirara a través de ella.Y entonces lo comprendió: el mana no estaba pidiendo ayuda. Estaba avisando.
Algo se acercaba.
Algo que cambiaría las reglas nuevamente.
Algo que no quería ser ignorado




