表示調整
閉じる
挿絵表示切替ボタン
▼配色
▼行間
▼文字サイズ
▼メニューバー
×閉じる

ブックマークに追加しました

設定
0/400
設定を保存しました
エラーが発生しました
※文字以内
ブックマークを解除しました。

エラーが発生しました。

エラーの原因がわからない場合はヘルプセンターをご確認ください。

ブックマーク機能を使うにはログインしてください。
26/32

Capítulo 25: Dulces sueños – Parte 2

POV – Dazai


Esa cosa se detuvo frente a las personas del rango más bajo.

—Díganme… ¿qué clase de personas son ustedes? —preguntó con una calma incómoda—. No pueden mentir. ¿Entienden?

¿Y eso qué demonios importaba?

En tiempos de crisis cualquiera diría lo que fuera con tal de sobrevivir. Aun así, comenzó a interrogarlos uno por uno, como si realmente esperara una respuesta honesta.

Sentí un impulso inmediato de huir. Si esa cosa se acercaba a nosotros, algo terrible podría suceder.

—Dejemos este lugar. Reúne a todos los nuestros —le dije a uno de mis subordinados.

Abandonaría al resto si era necesario. Era preferible a quedarnos encerrados con eso. Entonces, sin previo aviso, tomó a uno de ellos por la muñeca.

—Bien, seré rápido. Espero que con esto entiendan que no soy una farsa.

El hombre intentó apartarlo, pero su cuerpo no respondió. Sus brazos apenas se movieron, como si algo invisible los mantuviera inmóviles.

Entonces comenzó a gritar de dolor.

Cayó de rodillas mientras intentaba arrastrarse hacia atrás, pero Sora no retiró las manos.

Pensé que aquello solo serviría para aumentar el odio hacia él.

Pero, ante nuestros ojos, la piel enferma comenzó a transformarse. Los bultos rosados comenzaron a reducirse.

Como nieve al aparecer el sol, todo desapareció.

—Listo —dijo, apartándose—. Hacerlo tan deprisa es agotador, pero debería haber valido la pena. ¿No lo creen?

El hombre se llevó las manos al rostro, temblando.

—Yo… estoy curado…

Sora lo interrumpió y volvió a hablar.

—Felicidades. No lo mereces… pero, si no quieres terminar como antes, será mejor que seas bueno desde ahora. Con esto debería bastar para que entiendan lo que puedo hacer. ¿No creen?

—¡No te creemos nada! ¡Estaba con ellos! —grité, intentando romper su control.

Pero mis palabras se deshicieron en el aire. Él ni siquiera me miró. Era como si yo no fuera más que un insecto a sus ojos.

—Mi oferta está disponible para todos, así que, por favor, vengan, sin miedo… solo soy un nuevo compañero y amigo.

Algunos de los más desesperados dieron un paso al frente. Luego otro. Incluso un par de mis hombres vacilaron.

—Jefe… —susurró uno, pálido—… parece que dice la verdad.

Maldita sea.

Ese chico estaba haciendo lo que quisiera en nuestro hogar. Si todos recuperaban su salud, perderíamos cualquier ventaja. Y si las personas que ayudó comenzaran a odiarnos a nosotros estaríamos jodidos.

Entonces lo noté.

Después de curar a la primera persona, una línea roja descendía desde sus ojos. Sí, es así, tal vez pueda invertir la situación.

—Un momento —murmuré, mientras una idea comenzaba a tomar forma—. Creo que sé cómo sacarle provecho a esto…

—Después de explicarle mi plan a mi subordinado, una sonrisa se formó en mis labios. Poco después, ya estábamos reunidos a su alrededor.

—¡Oigan, es una mentira! El tipo que curó estaba de su lado.

—Solo los está engañando. Si realmente pudiera curarlos, ya lo habría hecho con todos.

—¿En serio le creen a ese maldito mentiroso? ¡Necesitamos más pruebas!

Las voces se superponían, justo como necesitaba, buscando sembrar la mayor cantidad de dudas en las personas que todavía temían ser engañadas una vez más.

Tras curar a una sola persona, parecía que su cuerpo sufría repercusiones visibles. Entonces, ¿qué sucedería si lo obligaba a curar a varias seguidas?

Si realmente terminaba en un estado lamentable, podríamos someterlo sin dificultad.

Si le arrancábamos la lengua, no podría dar órdenes.

Y si algo salía mal… no perderíamos nada. Al menos varios de los nuestros quedarían curados. En cualquier escenario, era una victoria.

—Mira, chico —dije, adoptando una expresión calmada—, parece que muchos de los míos todavía no pueden creerte. Después de todo, tú elegiste a la persona que curaste. ¿Cómo sabemos que no estuvo planeado? ¿Que ese hombre no es tu aliado?

Hice una breve pausa, tratando de mostrar que estaba siendo razonable.

—Entonces… ¿no deberías mostrarnos más pruebas? ¿Ves? No soy tu enemigo. Soy un tipo justo. Te ayudaré a demostrar tu inocencia. Yo mismo elegiré a quienes cures.

—¿Así que ahora quieres aprovecharte de mí? —preguntó, ladeando ligeramente la cabeza.

—No es aprovecharse —respondí con calma—. Es confiar en un nuevo amigo.

Incluso si no lograba sanarlos por completo, bastaba con que mejoraran. Podríamos usar eso. Reunir gente prometiendo una “cura segura” a cambio de trabajo.

Mostraríamos a los curados como prueba. Con rumores bien dirigidos, haríamos creer que él y nosotros éramos socios.

Al final, la victoria sería nuestra.

Ese niñito ingenuo terminaría siendo el perdedor.

—Jajaja, veo que empiezas a entenderlo, hubiera sido genial si lo hubieras hecho desde hace mucho tiempo ¿no crees?

Era desagradable… Lo era.

Claro que lo era… ¿lo era?

Tal vez había sido demasiado duro. Tal vez yo estaba equivocado.

¿Qué les pasa a mis pensamientos?

No. No tengo tiempo para eso.

—Entonces está bien —aceptó Sora sin dudar—. Después de todo, todos necesitamos que nos tiendan la mano de vez en cuando. Trae a tus compañeros más leales.

—Cúralos a todos. Instantáneamente, como hiciste con el primero.

Yo no tenía ninguna intención de ser curado por ese tipo, ya estaba acostumbrado a esta mierda y no quería arriesgarme a que hiciera algo extraño. Sí más tarde alguien preguntaba por qué no me ofrecí siempre podría decir que di prioridad a quienes más lo necesitaban.

—Bien, hagan fila. Seré rápido —dijo.

Y entonces… ¿Por qué yo también me moví? ¿Por qué terminé formándome en la fila casi sin pensarlo? No se suponía que yo fuera el conejillo de indias.

La idea de apartarme cruzó mi mente, pero mis pies ya estaban avanzando.

Podía salir de la fila cuando quisiera.

Podía.

Yo quería hacer esto… ¿verdad?

—Entonces, dime… ¿qué clase de persona eres? —preguntó, dedicando la misma sonrisa a cada uno que pasaba frente a él—. Espero que todos reciban lo que merecen.

Su sonrisa se ensanchó. Pero sus ojos… Sus ojos se volvieron opacos, como si miraran algo que no estaba allí. Por un instante, mi instinto gritó que me apartara. Que huyera. Que nada de esto tenía sentido.

Mi cuerpo no respondió. Había llegado mi turno de responder.

—Dime cuál es tu respuesta… —preguntó, sentí que mi mente se desconectó un momento, pero sentí que mis labios comenzaron a moverse.

¿Qué estaba diciendo? ¿Qué respondí? ¿Lo había arruinado?

No… seguramente estaba exagerando. Eso era todo, y por eso, la sonrisa distorsionada que ahora veía en su rostro debía de ser un error. Tal vez había estado cansado últimamente, si, eso debía de ser.

No era nada más.

—Ya está. Ahora déjennos pasar. Somos amigos que se retiran, ¿verdad?

—Jajaja… claro —respondí, observando cómo se alejaban—. Vuelve cuando quieras, amigo.

“Amigo”, que palabra tan absurda. Y sin embargo… no me desagradaba.

Todo había terminado. El muchacho se fue, llevándose a algunos con él. Pero no importaba.

Yo también había sido curado.

Los tumores rosados que habían marcado mi cuerpo durante años habían desaparecido. Estaba sano.

Él lo había hecho posible. Nos salvó pese a lo que hicimos. Perdonó nuestros errores.

Entonces… ¿Qué era esta presión que comenzaba a formarse dentro de mí?

No.

No era dolor.

No podía serlo. Mi cuerpo ahora estaba sano, él mismo lo había dicho.

Y si él lo había dicho… Entonces debía ser verdad.


◇◇◇


POV — Sora


Al principio todo parecía ir sorprendentemente bien. Acababa de curar a una persona que me dijo no haber maltratado a nadie. Eso no significaba que me agradara, pero necesitaba un ejemplo rápido.

Así que comencé a curarlo, parecía sufrir un poco, pero debía aguantarlo, no quería tardar demasiado tiempo.

—Felicidades. No lo mereces… pero, si no quieres terminar como antes, será mejor que seas bueno desde ahora. Con esto debería bastar para que entiendan lo que puedo hacer. ¿No creen?

Una vez que mostré resultados, más y más personas comenzaron a seguirme.

[Alerta: Mente llegando al límite. Se recomienda reposo inmediato.]

La información llegó a mi cabeza, tenía que admitir que esta cosa se estaba volviendo molesta.

Me dolía la cabeza por forzar una curación completa tan rápido. Bueno, tenía sentido después de provocar un cambio tan brusco. Si no hubiera tenido cuidado, la persona a la que estaba curando, podría haber explotado en pedazos de carne rosa o algo así.

Si lo veían con sus propios ojos, deberían creerme, ¿verdad?… todos debían comenzar a creerme.

Digo… sí, es cierto que ninguno de estos tipos movió un dedo para ayudar a Amelia, todos se conformaban con vivir en un lugar tan desagradable, pero… a veces la gente solo necesita que alguien le tienda la mano. Tenía que hacerme cargo, ser un adulto responsable.

—Entonces… ¿no deberías mostrarnos más pruebas? ¿Ves? No soy tu enemigo. Soy un tipo justo. Te ayudaré a demostrar tu inocencia. Yo mismo elegiré a quienes cures.

Que él eligiera a los candidatos hacía más sencillo decidir a quién descartar… quién realmente merecía ser salvado…

¿Qué estaba haciendo aquí?

—Cúralos a todos. Instantáneamente, como hiciste con el primero.

Por un instante olvidé por qué había venido. Estaba confundido, pero gracias a sus palabras logré organizar rápidamente mis pensamientos.

Había venido a salvarlos, a unirlos, a que dejaran de maltratar a otros.

—Bien, hagan fila. Seré rápido —dije.

Era agotador.

Normalmente tomaría uno o dos días que una persona se curara completamente, luego de que su cuerpo se adaptara al virus R-Evo, pero ya que llevaba un mes aquí supuse que estaba bien esforzarme un poco más por ellos.

Uno a uno pasó frente a mí.

—¿Qué clase de persona eres? —Siempre daban respuestas similares, pero supongo que no podía esperar mucho.

Aunque el dolor en la cabeza se volvía más intenso con cada contacto, no dejé que se notara. Era más fácil así: terminar rápido, seguir adelante.

Sí… eso estuvo bien… creo.

Cuando todo terminó, me llevé a algunos de los que pidieron ayuda. Respondieron a mi pregunta con algo que, al menos, podía considerarse aceptable. No los curé de inmediato; no tenía energía ni ánimos para hacerlo.

El resto se quedó allí.

Nos despidieron como si fuéramos viejos amigos. El regreso fue… calmado. Muy calmado. Amelia, Rael y Gehn querían hablar conmigo. No recuerdo qué dijeron. No recuerdo… o tal vez sí, pero… era ruido. No quería gastar más fuerza.

Quería descansar profundamente.

Mis párpados cayeron lentamente.

***

[Sistema de soporte – Núcleo patológico

Búsqueda en curso… Patógeno desarrollado.

Virus R–X.

Descripción: Una nueva variante del virus R basado en la estructura original de esta y tejidos cancerígenos.

Función:

-> A corto plazo proporciona una regeneración temporal de tejidos humanos.

-> Al transcurrir el tiempo inicia una degeneración progresiva del cuerpo hasta llevarlo a un estado inmóvil, preservando la conciencia y amplificando la percepción del dolor.

-> Una vez alcanzado ese estado, el organismo resultante actúa como reservorio y propagador pasivo del virus R-Evo beneficioso para terceros.

]

***

Ya era hora de dormir. No quería pensar en cosas complicadas.

No quería recordar sus miradas codiciosas.

No quería escuchar sus gritos antes de que empezaran.

Dulces sueños para mí.


Fragmentos mentales


Mei (Blanco): Realmente pasó. La predicción de Yume sobre su nueva rival amorosa resultó ser cierta.

Anise (Marrón): Sí, ya empieza a dar miedo. Casi parece una profeta. ¡Qué demencial! Ahora solo falta que prediga dónde habrá un buffet gratis.

Yume (Naranja): Se los dije. Mi instinto de novia nunca falla… Aunque, esta vez dejaré los celos de lado. De verdad quiero darle mi apoyo.

Alexia (Negro): Me sorprende que lo aceptes tan rápido.

Yume (Naranja): Jejeje… Mi corazón se acelera al saber que sigue pensando en mí. No perdería la confianza en la persona de la que me enamoré tan fácilmente.

Anise (Marrón): …Eso suena sorprendentemente ingenuo. Como el prólogo de una historia de infidelidad.

Yume (Naranja): Aunque Sora estuviera soltero, le tomaría años siquiera intentar el más mínimo movimiento romántico con una chica. Incluso si le gustara.

Alicia (Amarillo): Cuando lo dices así… tiene sentido que no te preocupes.

Mei (Blanco): En ese aspecto, eres sorprendente. No cualquiera esperaría tanto por una declaración.

Alexia (Negro): Pero eso no quita que esos tipos sigan siendo desagradables.

Anise (Marrón): Solo vamos un momento a hablar con ellos. Todo debería estar bien.

Mei (Blanco): Sí… todo está bien.

Anise (Marrón): No mires atrás.

Alexia (Negro): No lo pienses demasiado.

Alicia (Amarillo): Todo está bien. No has hecho nada malo.

Yume (Naranja): Solo descansa un poco. Al amanecer te sentirás mejor… todo volverá a ser como antes.

評価をするにはログインしてください。
ブックマークに追加
ブックマーク機能を使うにはログインしてください。
― 新着の感想 ―
このエピソードに感想はまだ書かれていません。
感想一覧
+注意+

特に記載なき場合、掲載されている作品はすべてフィクションであり実在の人物・団体等とは一切関係ありません。
特に記載なき場合、掲載されている作品の著作権は作者にあります(一部作品除く)。
作者以外の方による作品の引用を超える無断転載は禁止しており、行った場合、著作権法の違反となります。

↑ページトップへ