Suzu habla y todos se sorprenden
Suzu, la antisocial, dice más de tres palabras en un día… y eso desencadena una serie de eventos inesperados, incluyendo un admirador secreto
Suzu Kominato llega al club como siempre: silenciosa, discreta, casi invisible.
Pero hoy, algo cambia.
Mientras Yume explica la actividad del día, Hikari tropieza y cae encima de Suzu. Suzu, sorprendida, dice en voz alta:
“Estoy bien.”
El club entero se congela.
Airi grita. Nami cae de rodillas. Kaede deja caer su cuaderno. Mina anota “histórico”. Reika aplaude. Arisa sonríe. Yume llora de emoción.
Suzu se arrepiente inmediatamente.
El rumor se esparce por la escuela:
“¡Suzu habló!”
Un estudiante de segundo año, tímido y nervioso, se acerca al club con una carta. Tiembla mientras pregunta:
“¿Puedo… hablar con Suzu?”
El club entra en modo protección.
Airi cree que es un romance.
Nami cree que es un espía.
Kaede cree que es un malentendido.
Hikari cree que es peligroso.
Reika cree que es adorable.
Mina cree que es una distracción.
Yume cree que es “una oportunidad narrativa”.
Suzu solo quiere irse a casa.
El chico intenta confesar que la admira desde hace tiempo porque “su silencio es inspirador”. Suzu no sabe qué hacer. El club tampoco.
Nami empuja a Suzu hacia él. Suzu retrocede. Hikari tropieza y cae entre ambos. Airi grita “¡triángulo amoroso!”. Kaede intenta detener todo. Mina entra en crisis. Reika ofrece té. Yume toma fotos.
Finalmente, Suzu respira hondo y dice:
“Gracias… pero no.”
El chico se va, sonrojado pero feliz por haberlo intentado.
El club abraza a Suzu (ella sufre internamente).
Arisa le dice: “No tienes que hablar más de lo que quieras. Estamos contigo.”
Suzu asiente.
Ese día dice otra frase:
“Gracias.”
El club celebra como si fuera un milagro.




