Nami Declara el Día del Caos
Nami toma el control del club por un día y organiza actividades absurdas que ponen a toda la escuela en alerta máxima.
Nami Kisaragi entra al salón con una capa hecha de cortinas y un megáfono.
“¡Hoy es el DÍA DEL CAOS!”, anuncia.
Kaede intenta detenerla, pero Yume ya firmó un documento que le da a Nami “autoridad temporal”. Nadie sabe por qué Yume firma cosas sin leerlas.
La primera actividad es una “búsqueda del tesoro emocional”. Las pistas no tienen sentido:
- “Encuentra algo que te haga reír”
- “Encuentra algo que te dé miedo”
- “Encuentra algo que no debería existir”
Hikari encuentra un zapato perdido. Mina encuentra un examen viejo y entra en pánico. Airi encuentra una flor y declara que es “señal del destino”. Suzu encuentra un gato. Nadie sabe de dónde salió.
La segunda actividad es una “competencia de gritos silenciosos”. Nadie entiende las reglas. Suzu gana sin moverse.
La tercera actividad es “correr por los pasillos sin motivo”. Kaede casi colapsa. Reika intenta mantener dignidad, pero Nami la arrastra. Arisa simplemente acepta su destino.
La escuela empieza a sospechar. Un profesor intenta detenerlas, pero Nami lo convence de que es “un proyecto artístico experimental”. El profesor se retira confundido.
La cuarta actividad es “crear una coreografía improvisada”. Hikari tropieza, Airi dramatiza, Mina se rinde, Kaede intenta coordinar, Suzu se queda quieta, Reika gira con elegancia, Yume dirige como si fuera un musical.
Nami está en su elemento.
Pero cuando accidentalmente activan la alarma de incendios (gracias a una máquina de burbujas defectuosa), la escuela entra en caos real. El club se esconde en su salón, jadeando.
Nami baja la cabeza. “Creo que me pasé…”
Arisa le pone una mano en el hombro.
“Fue un desastre… pero fue divertido.”
Todas asienten. Incluso Kaede, aunque con dolor.
Nami sonríe, feliz.
El Día del Caos se convierte en tradición anual.




