El Festival de Invierno y la Noche del CAA
El festival de invierno llega y el CAA debe encargarse de un evento nocturno. Entre caos, malentendidos y momentos inesperadamente tiernos, el club demuestra —otra vez— que su magia está en su desorden.
El Festival de Invierno del Instituto Aozora es el evento más elegante del año: luces blancas,música suave, puestos decorados con cuidado… y en medio de todo eso, el Club de Actividades Aleatorias.
La directora, con una mezcla de esperanza y miedo, les asigna una tarea sencilla:
“Encárguense del evento nocturno. Solo mantengan el ambiente tranquilo.”
Kaede siente que va a desmayarse.
Nami grita “¡MISIÓN NOCTURNA!”.
Airi imagina un romance bajo la nieve.
Hikari tropieza con una caja de luces.
Reika intenta mantener elegancia.
Mina revisa horarios con ansiedad.
Suzu observa en silencio.
Arisa respira hondo.
Yume declara: “¡Será la mejor noche del año!”
El club prepara un pequeño escenario, mesas con chocolate caliente y una zona de descanso.
Todo parece ir bien…hasta que Nami decide probar el sistema de luces.
Activa todas a la vez.
El escenario brilla como un árbol navideño poseído.
Hikari intenta ayudar y derriba una torre de tazas.
Airi dramatiza la escena como si fuera una tragedia romántica.
Kaede entra en modo crisis.
Reika recibe una llamada familiar en el peor momento.
Mina corre buscando cinta adhesiva.
Suzu desconecta un cable y salva el sistema eléctrico.
Arisa organiza a todos con calma.
Yume grita “¡IMPROVISEN!”
El público empieza a llegar.
El club entra en pánico.
Pero algo inesperado ocurre.
Los estudiantes comienzan a reír, a disfrutar, a tomar chocolate caliente, a sacarse fotos con las luces caóticas.
La atmósfera es cálida, divertida, única.
No es elegante…pero es auténtica.
Airi improvisa una lectura romántica.
Nami dirige juegos espontáneos.
Reika sirve chocolate con gracia.
Hikari entretiene sin querer.
Mina organiza actividades.
Kaede mantiene orden (más o menos).
Suzu toca una campanita suave que encanta a todos.
Arisa cierra la noche con un mensaje simple:
“Gracias por compartir este caos con nosotras.”
El público aplaude.
La directora suspira…pero sonríe.
El CAA lo hizo otra vez:
convirtieron el desastre en magia.
La noche termina con el club reunido bajo las luces, cansadas, felices, abrazadas.
Yume dice:
“Temporada completada.”
Todas ríen.




