Bienvenidas al Club que No Hace Nada
Arisa es arrastrada al Club de Actividades Aleatorias sin querer, y descubre que el club no tiene propósito… pero sí mucho caos.
Arisa Tsukishiro solo quería un almuerzo tranquilo. Pero Nami Kisaragi, la energética del segundo año, la intercepta en el pasillo con la velocidad de un meteorito. Antes de que Arisa pueda reaccionar, ya está siendo empujada hacia un salón desconocido mientras Nami grita: “¡Nueva integrante encontrada!”
Dentro del salón, ocho chicas la observan como si fuera un espécimen raro. Yume Asahina, la presidenta, se aclara la garganta con dramatismo y anuncia: “Bienvenida al Club de Actividades Aleatorias”. Arisa intenta explicar que no se unió a nada, pero nadie la escucha.
Kaede Minazuki, la seria, intenta mantener orden, pero Nami la interrumpe cada dos segundos. Mina Fujibayashi toma notas frenéticamente, como si Arisa fuera parte de un experimento. Reika Hanabusa ofrece té con elegancia, pero Hikari Aoyama tropieza y derrama la bandeja. Airi Momose suspira románticamente, convencida de que la llegada de Arisa es “el inicio de un destino”. Suzu Kominato observa en silencio, sin parpadear.
Arisa intenta escapar, pero Yume le muestra un formulario ya firmado… con su nombre. “¿Cuándo firmé esto?”, pregunta Arisa. “Cuando estabas distraída”, responde Nami con orgullo.
El club decide hacer una “actividad de bienvenida”. Nadie sabe qué significa. Terminan jugando un juego inventado que mezcla trivia, carreras y actuación improvisada. Todo sale mal: Kaede se enreda en una cortina, Hikari cae sobre una mesa, Airi imagina escenas románticas entre todas, y Nami declara que Arisa es “la elegida del caos”.
Al final del día, Arisa está exhausta, confundida y cubierta de confeti. Yume le entrega un brazalete del club hecho a mano. “Ahora eres una de nosotras”, dice con una sonrisa.
Arisa suspira. No sabe cómo pasó, pero ahora pertenece al club más extraño de la escuela.
Y, aunque no lo admite, algo en su interior siente que este caos… podría ser divertido.




